Fantástica experiencia.
“Fuimos a Berlín con mis suegros de casi 80 años por lo que el hacer las típicas caminatas del turista estaba completamente descartado. Así pues, contratamos un tour privado de cuatro horas de duración para hacernos una idea de la ciudad. A la hora convenida Arancha, nuestra guía, estaba en el hall del hotel y nos llevó a su furgoneta. Una Mercedes Benz impecable y perfectamente limpia nos esperaba a escasos metros para conducimos a todos los puntos interesantes de Berlín. En cada uno parábamos, Arancha nos explicaba lo más destacado y nos dejaba el tiempo que quisiéramos para hacer las pertinentes fotos y ver el monumento en cuestión tranquilamente y a nuestro aire. Berlín este y oeste de una forma cómoda y divertida. Arancha, que fue realmente encantadora, también nos recomendó un restaurante de comida típica que nos encantó.”